ESEN
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Moontide

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Para Zuma. Espero y deseo que todo te vaya bien.

Fue una cinta que comenzó a rodar en 1942 Fritz Lang y que continuó Archie Mayo. Es la primera protagonizada por Jean Gabin en los EEUU y es también una producción de Mark Hellinger, un personaje importante en el Hollywood de los 40 porque puso los temas llamados sociales y un tratamiento más realista de los mismos.

Aquí los protagonistas, tanto Gabin como Thomas Mitchell, son gente que vive de sus manos: trabajos duros y mal pagados de estibador o guardián de noche, gente sin estudios, gran corazón y una cierta querencia por el alcohol.

Y en este mundo de brutos que responde a los nombres de Bobo, Tiny o Pop, irrumpe la delicadeza de la mano de la chica desesperada, la estupenda Ida Lupino, Anna en la ficción.

El tono general de la obra está próximo al realismo poético del cine francés de la segunda mitad de los 30, pues a algunos detalles muy precisos y creíbles sobre las costumbres de los personajes se añade un tratamiento visual muy estilizado próximo al expresionismo, con gran utilización de sombras y neblinas. La secuencia de la persecución entre Mitchell y Gabin, que ocurre en el dique, es un modelo de lo que acabo de decir. Lo cierto es que, sea de quien sea el mérito, Moontide se ve hoy con mucho agrado, como un ovni salido de un planeta desconocido, luminoso y reconfortante. Aunque no se concrete en qué años transcurre la acción, es evidente que estamos en plena Gran Depresión, pues sus personajes hablan de sus erráticas búsquedas de trabajo por Portland y San Francisco, los salarios son 1, 2, 3, 4 dólares al día con un complemento del alcohol, y existen todos esos tipos sin fortuna, un tipo de solidaridad o de dependencia que corresponde también a una tradición de movimientos sociales.

Digamos para acabar que el film está muy pero que muy bien escrito y que incluye una fiesta de boda matrimonial creada con un ritmo muy especial.

ESTA PELI ES MI DEBILIDAD.

CARLOS