ESEN
ESEN

Amor propio

Tags: cuento

No hay nada tan desolador como fracasar, sentirse herido en el amor propio y sucumbir al desánimo correoso y feroz de haber fallado a un semejante que necesita ayuda y no haber sabido dársela. Una cosa es la aparente lógica de los hechos y otra diferente el componente humano que conlleva toda interrelación con tus semejantes.

Y no todos estamos preparados o sabemos calibrar el impacto que nuestras palabras o nuestras acciones u omisiones pueden tener sobre ellos. A veces, la soberbia de creerse infalible o intelectualmente superior nos hace ser crueles por insensibilidad o ceguera en posesión de la verdad absoluta y, sin saberlo, estamos abocados al descalabro irreversible.

Esto que decimos ofrece tras su cuidada estética —que combina la nostalgia, la angustia de la memoria (y de su pérdida), el trapicheo entre realidad y ficción— un agudo retrato sobre el aprendizaje, que no es privativo de los niños o de los jóvenes, sino del que somos capaces a cualquier edad y en cualquier momento, y en el tramo final de tu existencia. Se entrecruzan varias narraciones, todas ellas entreveradas, que se desarrollan en diferentes momentos pero que contribuyen a aprender de los errores para volvernos más humanos, más compasivos, más dichosos.

Es una ficción construida sobre otra ficción, como un delicado juego de espejos, donde se reflexiona sobre cómo nos construimos nuestro propio personaje y cómo nos lo construyen los demás, hasta que al final no sabemos si somos quien creemos ser o simplemente estamos interpretando la fantasía que se espera de nosotros. Rectificar es de sabios y las segundas oportunidades, a veces, tienen la virtud de redimirnos, porque si bien no podemos reescribir nuestro pasado al menos podemos convertirnos en dueños de nuestro presente.

Dedicada a Johanna.

CARLOS. 07/10/2019