Navidad
Para Sondra.
Carlos no deja de pensar y pensar. Le da vueltas a todo y se lo cuestiona todo. Lo tiene claro desde el comienzo, está escrito y él lo sabe.
Pero durante este tiempo futuro, intentará negárselo a si mismo. Lo interiorizará todo; se revelará contra lo obvio, lo previsible; su cerebro está en constante conflicto con su corazón. Hasta que su corazón gane la batalla.
Algunas veces, antes de empezar su sesión de diálisis, optará por irse a un prado y tener un sueño… un sueño que quizá le conceda el saber que necesita. Carlos analizará, observará el mar y las montañas y reflexionará sobre la vida y se asustará; pero sólo será una etapa… un intermedio, tarde o temprano volverá a la vida. Por más que lo esquive, no lo podrá evitar. Su destino se impondrá. Está escrito.
Quisiera acabar dando las gracias a las enfermeras, a las auxiliares y a las doctoras Laura, Conchita y Cesar, por ayudarme a sobrevivir en este saber difuso que me ha tocado vivir aquí y ahora. Gracias…